Comparte un relato que te haya hecho ver tu calle de otra forma. Indica dónde lo escuchaste, cómo se sentía el ambiente, qué aprendiste y a quién te gustaría agradecer. Si es posible, pregunta si puedes mencionar nombres. Si prefieren anonimato, también es hermoso. Lo importante es sumar cuidado, humor y verdad. Prometemos leerlo con atención, responder y, cuando corresponda, incorporarlo a nuestro mapa vivo de cafés que respiran memoria compartida todos los días.
Al suscribirte recibirás convocatorias de tertulias, materiales descargables para registrar relatos con ética, y pequeñas crónicas de cafés que inspiran. No saturamos, priorizamos calidad y utilidad. Podrás sugerir entrevistas, proponer rutas de escucha y participar en ediciones colaborativas. Queremos una comunidad que debate sin gritos, celebra sin olvidar y pregunta con cariño. Si este viaje te resuena, únete y ayuda a sostener el círculo que mantiene encendida la palabra común con paciencia alegre y constancia.