El cuaderno de tapas azules del dueño
Algunos mantienen un cuaderno con tapas azules, manchado de café, donde anotan procedencias, ex libris, cambios de manos y rarezas. En sus páginas, un atlas de papel se traza entre ciudades, temporadas y afectos. Esa obsesión por el origen no es nostalgia; es cuidado. Gracias a ella, un volumen encuentra su mejor lectora, y una historia interrumpe el olvido para continuar escribiéndose en otra casa, con otra luz, en otro idioma si hace falta.